Fase I-IV
Los fármacos se desarrollan en ensayos clínicos, que se dividen en diferentes fases.
En la fase I se emplea por primera vez el fármaco objeto de estudio en personas. Le han precedido estudios preclínicos en los que se han comprobado las características toxicológicas del fármaco. En esta fase de desarrrollo se comprueba principalmente la seguridad y tolerancia del medicamento en un número reducido de personas sanas (6-32). Además, se determinan los datos referentes a la dosificación, la metabolización (farmacocinética) y efectividad (farmacodinámica) del fármaco.
En la fase II se comprueba el concepto terapéutico (proof of concept) en un grupo seleccionado de pacientes (50-200). Además, en esta fase del estudio se determina la dosis terapéutica adecuada. También se reunen datos relativos a la seguridad.
En la fase III debe obtenerse la evidencia de que el fármaco proporciona un efecto estadísticamente significativo administrado en una dosis previamente determinada. A tal fin, el fármaco se comprueba en un grupo de pacientes más grande (200 a 10.000), bien en comparación con un preparado ilusorio o bien con un medicamento o un método de tratamiento ya autorizados.
Si el fármaco recibe la autorización, se sigue estudiando el perfil de seguridad del medicamento en la fase IV. Así, en esta fase se determina la existencia de efectos secundarios muy aislados que no pudieron detectarse en el número reducido de pacientes de los estudios anteriores.